jueves, 12 de diciembre de 2013

Reflexión casual de un jueves cualquiera

Hoy regresé de casa andando. Tenía ganas de estar conmigo, en el silencio del ruido de la ciudad. Llegó un momento en el que el frío me caló y entré en un bar a tomar un café. Sentada, sola, en una mesa de la esquina, tenía visibilidad de todo el sitio y mi curiosidad fue más allá de sólo observar.

En la mesa de enfrente había dos chicas como de mi edad, buenorras colombianas, de esas que tienen caderas de revista, que no dejaban de reir y ver sus teléfonos. Estaban viendo todos los perfiles de los chicos en una aplicación de citas online. Comentando con cuantos de ellos habían salido, con cuantos se habían acostado, a cuantos habían dejado picados... En fin, me podría haber quedado más tiempo escuchando y viendo, pero sentí tristeza; estas chicas solo juegan con los hombres, con un descaro vanal y mucha frivolidad.
Me preparaba para salir cuando una de ellas preguntó ¿cómo está la situación con tu marido? 
Mi cara de *WHAT?* no se podía disimular. ¡Estan casadas! ... En fin.
La otra respondió: "mal, ya le dije que si sigue igual de celoso lo voy a dejar"

En este punto pensé "gracias por mis valores". Terminé de guardar mis cosas y salí para seguir caminando. ¿Creo que es justo que la gente juegue así con los sentimientos de los demás?
Un *CATFISH* en toda regla.

Igual soy una anticuada, pero no veo bien como estas chicas se dedican a enamorar y luego desaparecen.

Quizá haya muchos hombres con el corazón roto, maltratados psicológicamente, incluso golpeados,  pero la tendencia social es mirar por las mujeres, por la igualdad de género, por el maltrato contra la mujer ¿y ellos?

Hoy me quiero, hoy muevo mis maracas muy a mi estilo, muy a mi ritmo.

martes, 5 de noviembre de 2013

Sueño

Hace poco leí que recordar los sueños es bueno, porque te ayuda a estar en contacto contigo, entonces me propuse soñar dormida.

El lunes desperté a carcajadas y es que tuve un sueño increíble; soñé que tenía un bebé. Pero lo gracioso fue que decidía educarlo alrevés, o sea que, en lugar de que llorara por todo (hambre, sueño, dolor, etc.), le enseñaba a reirse. Acto seguido, el bebe comenzaba a soltar carcajadas que me contagiaban y yo no podía parar de reir, al punto del dolor abdominal.

Fue tan divertido que desperté muy convencida de educar así a mis hijos. Aunque también me di cuenta que esa costumbre la debería de aplicar en mi vida.

"Reir por no llorar"
*me estoy riendo mientras escribo*

Así que, porqué no llevar a la práctica esta nueva forma de ver la vida, en positivo.


¡Vamos! A Mover Maracas al ritmo de carcajadas...


martes, 30 de abril de 2013

El Catautista

Esta es la breve historia de un personaje que conocí hace casi un año. Para no afectar a los presentes y que nadie se sienta agraviado (se que hay varios stalkers por ahí), vamos a llamarlo Mr. Catautista.

A simple vista es un chico guapo que se mantiene en forma; usa gafas, lo que le da un toque intelectual muy interesante perOo, la chispa de arranque no le hace combustión y no pasa de eso (de un poco de chispa); digamos que el hamster no mueve la rueda y aquello no termina de funcionar.

Es lindo tener a alguien que te llama diario para saber como estas pero ¿solo eso? - Si, así es -

Cada vez que nos vemos hablamos de cualquier tarugada del día a día, como la conversación que tenía con mi novio del colegio, o menos (raro a los 30ytantos). Y se me queda viendo fijamente, muy intimidante, como si estuviera analizando mis pestañas, pero sin mover los ojos - Sí, si, como en estado catatonico -

Me da mucha ternura y creo que tiene algún rastro de autismo o no sé bien, pero Loki, sí lees este post, seguro te va a encantar descifrar la personalidad de Mr. Catautista.

Después de tantos silencios presentes, Mr. Catautista se había ganado el espacio en mi blog, pero como no hablamos mucho, tampoco es que pueda escribir algo distinto a la curiosidad de la personalidad extraña de este personaje que a veces parece de 20 y otras de 12, pero nunca de 30ytantos.

No bebe, no fuma, no... o sea, ya intenté encontrar la piedrita en el arroz, pero nomás no sale. Las anécdotas más complicadas me las guardo para mi, porque seguro que si las lee, las identifica... o no.

No lo se, igual es simplemente un "Dexter" y está esperado el momento *panico*

Pero como no soy psicóloga, ni quiero serlo, le dejo el caso a los expertos y yo me escapo de lado mientras muevo las maracas.