Después de un tiempo fuera de mi país regreso para estar en la boda de mi hermana. La cantidad de cambios que hay en todas las cosas como las conocí, siento que estoy en un lugar extraño, aunque la casa de mis padres siempre la siento como un cachito de mi vida.
Realmente no viví mucho tiempo en esta construcción pero los objetos que la llenan son los objetos que han estado presentes casi toda mi vida (31 años) y que han sido testigos de muchas reuniones familiares, discusiones, tristezas, alegrías, logros y etapas finalizadas.
Hoy, esta casa, está en VENTA y con ella se irán muchas cosas significativas e insignificantes.
No solamente es la casa o los objetos, es el momento en el que está sucediendo. Es un tiempo de despedidas, es un tiempo para reflexionar. Es una oportunidad para dejar atrás tantas cosas que venimos arrastrando, que no nos dejan agarrar carrera a toda velocidad para abrir las alas y despegar.
Es la última lección que aprenderemos en esta casa, un último baile, una última plática, un último café, un último adiós a este cachito de mi vida.
Moviendo Maracas para que esta despedida sea el inicio de un cachito nuevo de mi vida.
Realmente no viví mucho tiempo en esta construcción pero los objetos que la llenan son los objetos que han estado presentes casi toda mi vida (31 años) y que han sido testigos de muchas reuniones familiares, discusiones, tristezas, alegrías, logros y etapas finalizadas.
No solamente es la casa o los objetos, es el momento en el que está sucediendo. Es un tiempo de despedidas, es un tiempo para reflexionar. Es una oportunidad para dejar atrás tantas cosas que venimos arrastrando, que no nos dejan agarrar carrera a toda velocidad para abrir las alas y despegar.
Es materialismo.
Es apego.
Es madurar.
Es la última lección que aprenderemos en esta casa, un último baile, una última plática, un último café, un último adiós a este cachito de mi vida.
Moviendo Maracas para que esta despedida sea el inicio de un cachito nuevo de mi vida.